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  <title><![CDATA[Un blog de Cuba]]></title>
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  <updated>2016-08-19T03:11:40-04:00</updated>
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  <author>
    <name><![CDATA[Carlos Enriquez]]></name>
    
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    <title type="html"><![CDATA[La Lengua Indígena en Cuba]]></title>
    <link href="https://matanzas.github.io/blog/2016/02/18/la-lengua-indigena-en-cuba/"/>
    <updated>2016-02-18T23:20:05-05:00</updated>
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    <content type="html"><![CDATA[<iframe src="https://drive.google.com/file/d/0B6U4CdRsdpvqY3dXc2NYRHBSaW8/preview" width="580" height="520"></iframe>

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    <title type="html"><![CDATA[Los Marcianos Llegaron Yá]]></title>
    <link href="https://matanzas.github.io/blog/2015/08/24/marcianos/"/>
    <updated>2015-08-24T02:51:46-04:00</updated>
    <id>https://matanzas.github.io/blog/2015/08/24/marcianos</id>
    <content type="html"><![CDATA[<p>Las líricas de canciones, o los estribillos de poemas, no se olvidan
tan fácilmente. Quedan encostradas en el subconsciente como si fueran parte
de uno. Incluso cuando otras imágenes más importantes se hayan borrado
parcialmente, o por completo. Aniversarios, festejos, cumpleaños y
días santos, son las únicas memorias que casi siguen a la par. Quizás
otros padezcan de diferentes experiencias, y todo está en el grado de
impresionismo de las mismas. Pero así y todo, nada se iguala como las
estrofas de un soneto, o una melodía, que nos recordamos de ello, a la
orden del día.</p>

<p>Hay una canción cubana que hace eco viviente de esto. La estrofa dice
que <em>los marcianos llegaron ya!&hellip; Y llegaron bailando el ricachá.</em></p>

<p>Fue la orquesta Aragón, la que popularizó esta tema, mediante la
autoría de Rosendo Ruiz Quevedo, en el año 1955.</p>

<p>Ya en 1888, Herbert George Wells, había publicado <em>La guerra de los
mundos</em>. Hablando de estos marcianos, un siglo antes.</p>

<p>El fragmento con que comienza la obra dice:</p>

<blockquote><p>&hellip; as men busied themselves about their various concerns they were
scrutinised and studied, perhaps almost as narrowly as a man with a
microscope might scrutinise the transient creatures that swarm and
multiply in a drop of water. With infinite complacency men went to and
fro over this globe about their little affairs, serene in their
assurance of their empire over matter.</p></blockquote>

<p>Que en la traducción al español diría que:</p>

<blockquote><p>&hellip; mientras los hombres se ocupaban de sus cosas eran estudiados
quizá tan a fondo como el sabio estudia a través del microscopio las
pasajeras criaturas que se agitan y multiplican en una gota de agua.
Con infinita complacencia, la raza humana continuaba sus ocupaciones
sobre este globo, abrigando la ilusión de su superioridad sobre la
materia.</p></blockquote>

<p>No tiene asociación la canción popularizada por la Aragón, con la
novela de Wells.  Excepto por supuesto, la alusión a una vida
extraterrestre. La primera hace eco de esto, desde un punto de vista
musical, y por consiguiente con ápice humorístico, placentero, y
bailable. La segunda, lo hace a través de una narrativa, contándonos
una historia, que ha sido corroborada como ficción. Salvo las teorías
de conspiración, que opinarían lo contrario hoy en día, y que lo
considerarían tal historia probable.</p>

<p>¿Por qué asocio ambas?</p>

<p>Sencillamente, por el hecho de memorización. Nada más.
Por ese motivo me recuerdo del fragmento de <em>La guerra de los mundos</em>
de H.G. Wells. Y por otro motivo, el cual presentaré más adelante.</p>

<p>Anteriormente dije que otras personas se recuerdan más de melodías,
sonidos, que las experiencias traigan. En mi caso tuve la dicha de
recordarme de ambas.</p>

<p>La frase de Wells, no obstante, tiene una contemporaneidad, pero no
con unos marcianos, sino con los humanos mismos, que involucrados en
tantas tareas a diario, nos olvidamos de otras, no menos importantes.</p>

<p>Ejemplo de esto, es que hoy en día, en el año 2015, las
discriminaciones y odios hacen noticia. Se odia por la nacionalidad,
por el color de la piel, y también por el género, y la sexualidad.
También se ha manifestado el abuso del poder, y el chantaje por parte
de autoridades, que hayan sido establecidas para el orden y
protección. De la misma manera, la desobediencia, la delincuencia, la
violencia, y el desacato a cualquier símbolo que huele a  oficial es
tan habitual, que se pensaría que el caos es el comienzo del fin.</p>

<p>Creo que una supuesta invasión marciana, puede ser acogida con la
misma rítmica complacencia, como la orquesta Aragón lo hizo el siglo
pasado.</p>

<p>Creo que la mayor amenaza no es de criaturas extrañas, e
irreconocibles, sino entre nosotros, la raza humana, que habitamos
este planeta.</p>

<blockquote><p>&hellip; as men busied themselves about their various concerns they were
scrutinised and studied,</p></blockquote>

<p>¿Pero por quién estamos sujetos a escrutinio y estudio?</p>

<p>La posibilidad de invasión marciana es nula e improbable. Y el
escrutinio no es llevado a la práctica por otros organismos.</p>

<p>Considero que el principio del fin, será causado por la colisión de
religiones. Por la islámica con la católica-romana. Por el estudio de
unos humanos con otros.</p>

<p>Es sorprendente que desde un punto de vista académico, se haya
distinguido la diferencia del extremismo a lo pasible. También que se
hayan separado ambas.</p>

<p>El problema de Islam no es académico. Ni de estudios mucho menos.</p>

<p>El problema de Islam es de <em>fe</em>. La fe de los musulmanes es tan
profunda, que suprime la posibilidad de fe de cualquier otra religión.
Y lo de profunda lo digo sinceramente. Primero, porque han desechado a
través del tiempo la romanización, y la adopción de costumbres del
hemisferio occidental.  Segundo, porque no han cambiado sus
tradiciones, de manera tan drástica como el Oeste lo ha hecho. No han
modificado sus prácticas, como el Oeste, por ejemplo. Ni han
interrumpido sus rezos, excepto en casos, que han sido justificables
bajo las imperantes circunstancias. Y tercero, porque los grupos
violentos, por las raíces de unas tradiciones tan arraigadas y
establecidas, modificarían sus prácticas, solo con la determinación,
que el propósito de la fe conlleva. Es decir, adoptarían la
utilización de ideas, costumbres, y medios, tangibles y no, para el
logro de la realización de esa fe.</p>

<p>Es un hecho, que en el mundo islámico, una iglesia cristiana no puede
ser edificada. También es un hecho que la estructura de una mosque es
por el contrario, permisible en el mundo cristiano. La tolerancia es
más profunda en Europa, que en el mismo Oeste. No obstante a ello, la
dispersión de islam es tan aguda, y su número de seguidores es tan
pronunciado, que cuando se tiene en consideración ciertos factores,
como el desapego a los valores tradicionales, por parte de los
seguidores de la religión cristiana, por el intercambio con el
relativismo occidental, y el abrazamiento a las nuevas leyes en
existencia en el Oeste, se elimina primeramente, el llamado
<em>fundamentalismo</em>, que ha sido asociado como el causante de tanto
extremismo en la religión cristiana, mientras que se suprime cualquier
tradición de creencia (o por lo menos decrece a cierto grado), por el
simple hecho de vivir en otros <em>tiempos</em>, que tanto exige de
obligaciones monetarias, que hacen que los mismos seguidores de
cualquier rama del Cristianismo, se separen, de esas mismas prácticas
de sus antepasados .</p>

<p>Cuando toco ese último punto, mayormente, aquel que toca sobre las
obligaciones monetarias del mundo occidental, acompañado de la misma
separación que esto conlleva, con las prácticas religiosas del
cristianismo, es un hecho análogo con la frase de Wells, que mientras
los hombres están ocupados con sus quehaceres diarios, están
siendo sujetos a estudio y escrutinio. ¡Por supuesto que no por
marcianos! En este caso es de musulmanes hacia los cristianos.</p>

<p>De igual manera, y como mencioné anteriormente, mientras los hombres
vivan enfrascados en difundir odios basados por el color de la piel,
nacionalidad, y sexualidad, y viven tan aislados y sumidos dentro de
ese pensamiento, los ideales de una religión con la otra, son
relegados, secundarios, y puestos a un lado, o como se dice en inglés:
on hold, porque es el caso que la religiosidad de los individuos, sea
más permisible y aceptable que el color de la piel, que el origen de
nacionalidad de los individuos, o de la sexualidad de estos. Y los que
están en desacuerdo, no tratan sobre el tema de la religiosidad de los
individuos, por la certidumbre que al levantar el menor prejuicio
contra esto, se estuviese discriminando también, y por lo tanto la ley
natural dicta, que no debiese hacerse, o que es incorrecto.</p>

<p><a href="http://fep.es/website/reportajes.asp?qui=reportatge&amp;id=178&amp;modalidad=16">http://fep.es/website/reportajes.asp?qui=reportatge&amp;id=178&amp;modalidad=16</a>
<a href="http://elpais.com/diario/2003/11/16/domingo/1068958358_850215.html">http://elpais.com/diario/2003/11/16/domingo/1068958358_850215.html</a></p>
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    <title type="html"><![CDATA[Just a Post]]></title>
    <link href="https://matanzas.github.io/blog/2015/03/10/just-a-post/"/>
    <updated>2015-03-10T22:01:27-04:00</updated>
    <id>https://matanzas.github.io/blog/2015/03/10/just-a-post</id>
    <content type="html"><![CDATA[<p>Las pruebas se habían perdido y no quedaba nada. Solo lindaba el desvarío de unas ideas planas. Solas, ilustres y paliduchas trotando en el aire.</p>
]]></content>
  </entry>
  
  <entry>
    <title type="html"><![CDATA[Las Lenguas Perdidas De América]]></title>
    <link href="https://matanzas.github.io/blog/2015/02/28/las-lenguas-perdidas-de-america/"/>
    <updated>2015-02-28T17:39:27-05:00</updated>
    <id>https://matanzas.github.io/blog/2015/02/28/las-lenguas-perdidas-de-america</id>
    <content type="html"><![CDATA[<p>Y solo queda el tiempo, tierno y agrio, cruel y frágil carapacho, como aludido testigo de las vicisitudes de este lenguaje que el idioma español ignoró en el adaptativo cuajado de sus elementos idiomáticos.</p>

<p><strong>autor: <em>Monteverde</em></strong></p>

<p>La diversificación de los dialectos americanos llevó consigo la determinación sacrificada e incondicional de los misioneros españoles en su aprendizaje, para un postrero avance filológico de unas lenguas que tan extrañas como vírgenes, habían sembrado sus raíces lingüísticas en el adamar inocuo de significados, y en el caudal fonético de aquellos que las hablaban. Sería angosto el entendimiento de sus pronunciaciones, salvo el puente simbiótico de aquellos que lograron encomendarse en sus filiaciones sin el tenue miedo de eludir el salvajismo característico de sus sosegadas voces.</p>

<p>No sería menos el atraso civilizado, la participación de estos frailes que durante la perpetración de unos símbolos agudos, que afilados como piedras forjaban un suelo tan natural pero no obstante extraño e indiferente, dispuesto a esquivar cuanto raciocinio exista que lograse desenrollar el enigmático firmamento de sus palabras, tan arraigadas como también sumergidas en las psiquis y caracteres de sus aborígenes. En el fóculo universo de sus hijos que la habitaban.</p>

<p>Hubiese sido, salvo a ellos, los misioneros, un lagañoso modal el adicionar varios verbos, y el entrelazar sufijos, mientras que se abrevian los vocablos y se desenredan sus afijos. No sería, salvo en ocasiones, sino el membrado forraje de indagaciones que lograsen deshilar sus silvestres enunciaciones, más desarrolladas en tierras rojas que en artificial cemento, y más nacida de la práctica recursiva e intransigente que de premeditados rezos y oraciones, y más activa aún que correctiva, pero más prolongada también por vivir al borde de la muerte, ya sean por precauciones o desastres, mientras que la otrora en sus ciudades, más estreñida socialmente y tan acostumbrada a convivir, enmendar, luchar y solucionar, con humanos diferentes. Quizás fue esto último, la ventajosa fecundidad del anciano mundo en entablar paces, remunerar el diálogo, y promulgar el libre albedrío en intercambiar datos, y cosechar sus resultados. Fue esto quizás el intrépido fósforo que alumbró la grieta tartamuda del sonido desconocido, sin tener más cambio, que la atesorada compasión no de los jesuitas, sino quizás de los nativos, en enumerar sus signos, en mostrar sus trazos, en colorear con rayas deformes la importancia de sus círculos, en tronar la uña entre la arena, apara estampar la definición secreta, del óptimo trofeo: de animal o planta, o simplemente el insignificante pero abrazador peligro.</p>

<p>Cualquier inebriado jeroglífico debía limarse con la áspera emulación de una lengua que tenía siglos de existencia. Se pensaría que el mutuo estudio de una con la otra, después de cuestiones y respuestas, no tendría más carcomida influencia que la suma total de sus resultados. Se pensaría lo antedicho, porque el análisis para postreras civilizaciones se implementaría con la totalidad de ellas, y no mediante el crudo aislamiento de dialectos como fúnebres sucesos, sino como implementaciones aditivas del idioma castellano, incluso cuando esto conllevase a tener sustractivos efectos secundarios en los lenguajes indígenas de América.</p>

<p>Los estudios de los misioneros, padres y frailes, a pesar de aportar admirables entendimientos, pasaron más como una muestra de la capacidad humana en el desinteresado estudio de otras lenguas, que en cualquier avance idiomático como tal, como ellos mismos profesaban. Solamente hay que ver la cohabitación, que si bien fue emprendida con el propósito para pulir los dialectos mediante el brío castellano, fueron con las aspiraciones de buenos samaritanos, a pesar que con el pasar del tiempo, estos lenguajes se tornaron, en la opaca y omitida misión que llevaron a la práctica, como causa indirecta de sus propias obras. Porque amplia es la biografía que adornaron las filas bibliotecarias de ese entonces. Y numerosos son los misioneros que a petición del gobierno listaron sus publicaciones, pero pocos más que cuando empezaron, son los depurados dialectos que se hablan desde el temprano descubrimiento hasta nuestros días.</p>

<p>Queda la resignada alusión de consonantes mudas, de abreviaciones apagadas, y de tribus que son más tribus aún, no menos desarrolladas o aisladas ante las civilizaciones que doblegaron el simplismo de sus vocabularios. No menos enriquecidas verbalmente, y no menos carentes de poseer las mismas tierras que hace siglos sus antepasados forjaron, bajo el constante pero no obstante único ensañamiento de la madre naturaleza como pergamino hablante que resiste las languidecidas imposiciones lingüísticas, antes y siempre, a pesar de los estudios realizados.</p>

<p>Son muchos los percances que se tomaron de coexistencia índica europea, y son muchos los meses que transcurrieron antes que la comprehensión anidase sus mejores ideas (tan revueltas e indescifrables entonces, tan desconocidas como extrañas después) que formarían el consiguiente pedal de las diferencias y contrastes entre ambos léxicos. De buena fe, y valga la redundancia, fueron aceptados por parte de los frailes, cuanto acercamiento se emanaría de estos nativos, y de buena fe también, fueron recibidas las conjeturas de estos mismos jesuitas, por parte de la civilización indígena. En ese caso no había separaciones de religiones, porque al final los dos grupos cooperaron de acuerdo con sus mejores intenciones. <br/>
Las lenguas nativas del continente americano acecharon las curiosidades del palidecido viejo continente, como recurso que habría que ser descoronado primeramente, saciado después, y una vez a riendas con los arrales del entendimiento, remendarlo con las mejores conjugaciones del lenguaje ibérico, no solo tan anímico de signos, pero muy carente también de místicas visualizaciones. El anticipado ensayo no se basaría en las pronunciaciones, sino en la aducción descalabrada de sus escritos, tan llenos de remotos e irreconocibles presagios, y de quebrantados rasgos gramaticales.</p>

<p>El escabullido precepto del gobierno español, no pasó de ser una preponderancia hacia los motivos supuestamente justificados de civilizar toda una raza, envuelta como dirían ellos en la leñada ignorancia que ciega un medio mundo. Se encetaría la sanación de sus errores, mediante el alevoso cerramiento  de las cicatrices más profundas de un lenguaje, tan primitivo, cobijado en el simplismo punzante de una escasez literaria, y cuyas inéditas y esparcidas agrupaciones textuales, no atrevían a acrecentar el conocimiento humano. <img class="right" src="https://matanzas.github.io/images/vinaza.png" width="250" height="200" title="'image'" ></p>

<p>Dijo el Conde de la Viñaza que:</p>

<blockquote>Para arrancar las almas de los indígenas del dominio de la grosera abyección de los sentidos.
</blockquote>


<p>Y quizás así fue.</p>

<p>La lista de los misioneros que fue recogida por España atestigua la influencia de los abates y frailes que juntaronse en el mundo nuevo, para analizar, elaborar, seleccionar y esclarecer estos lenguajes desconocidos. Para estipular sus analogías con el lenguaje del continente antiguo, y también para difundir su propio idioma, como unidad lingüística universal. De todas las cosas, fue eso último, lo que lograron escamar de estos dialectos extranjeros que al otro cruzar de las aguas, nadaban como almas libres entre las letras de su propias costumbres, y el oceánico léxico donde nacieron.</p>

<p>Los dialectos se han perdido, y la marginal separación de su gente se ha visto acentuada desde ese entonces. Y solo queda el tiempo, tierno y agrio, cruel y frágil carapacho, como aludido testigo de las vicisitudes de este lenguaje que el idioma español ignoró en el adaptativo cuajado de sus elementos idiomáticos.</p>

<p>La enumeración de los misioneros que se proporciona a continuación, solamente validan el enriquecimiento y la pobreza de los idiomas de ambos lados, mientras que validan también el reconocimiento de una civilización antigua, y la callada mención de los nativos de América, que tuvieron que aceptar el mundo hablado tal como había sido perfilado por la generación vecina del otro costado.</p>

<table cellpadding="3" width="301" border="1" >
<tr >
<td colspan="3" align="CENTER" >
**Primeros misioneros en estudiar el lenguaje indígena de México **
</td>
</tr>
<tr > 
<td align="CENTER">**Autor** </td>

<td align="CENTER" > **Año**
</td>

<td align="RIGHT" >


**Lenguaje indígena**

</td>
</tr>
<tr >
<td align="LEFT" >  
 
Fray Alonso de Molina 
</td>

<td align="CENTER" > 1500 
</td>

<td align="RIGHT" >


Nahuatl

</td>
</tr>
<tr >
<td align="LEFT" > 
Fray Pedro de Gante 
</td>

<td align="CENTER" > 1553 
</td>

<td align="RIGHT" >


Ibid

</td>
</tr>
<tr >
<td align="LEFT" > 
Fray Domingo de la Anunciación 
</td>

<td align="CENTER" > 1565 
</td>

<td align="RIGHT" >


Ibid

</td>
</tr>
<tr >
<td align="LEFT" > 
Fray Juan de la Anunciación 
</td>

<td align="CENTER" > 1575 
</td>

<td align="RIGHT" >


Ibid

</td>
</tr>
<tr >
<td align="LEFT" > 
Fray Luis Rodríguez 
</td>

<td align="CENTER" > 1570 
</td>

<td align="RIGHT" >


Ibid

</td>
</tr>
<tr >
<td align="LEFT" > 
Fray Melchor de Vargas 
</td>

<td align="CENTER" > 1576 
</td>

<td align="RIGHT" >


Ibid

</td>
</tr>
<tr >
<td align="LEFT" > 
Fray Juan de Gaona 
</td>

<td align="CENTER" > 1582 
</td>

<td align="RIGHT" >


Ibid

</td>
</tr>
<tr >
<td align="LEFT" > 
Fray Bernardino de Sahagún 
</td>

<td align="CENTER" > 1583 
</td>

<td align="RIGHT" >


Ibid

</td>
</tr>
<tr >
<td align="LEFT" > 
Fray Alonso Rengel 
</td>

<td align="CENTER" > 1590 
</td>

<td align="RIGHT" >


Nahuatl y Othomi  

</td>
</tr>
<tr >
<td align="LEFT" >  
Padre Horacio Carochi 
</td>

<td align="CENTER" > 1645
</td>

<td align="RIGHT" >


Ibid 

</td>
</tr>
<tr >
<td align="LEFT" >  
Padre Antonio del Rincón 
</td>

<td align="CENTER" > 1595 
</td>

<td align="RIGHT" >


Nahuatl

</td>
</tr>
<tr >
<td align="LEFT" > 
Fray Elías de San Juan Batista 
</td>

<td align="CENTER" > 1598 
</td>

<td align="RIGHT" >


Ibid 

</td>
</tr>
<tr >
<td align="LEFT" > 
Fray Juan Bautista 
</td>

<td align="CENTER" > 1599
</td>

<td align="RIGHT" >


Ibid 

</td>
</tr>
<tr >
<td align="LEFT" > 
Fray Pedro Arenas 
</td>

<td align="CENTER" > 1611 
</td>

<td align="RIGHT" >


Ibid 

</td>
</tr>
<tr >
<td align="LEFT" > 
Fray Juan Mijangos 
</td>

<td align="CENTER" > 1624
</td>

<td align="RIGHT" >


Ibid 

</td>
</tr>
<tr >
<td align="LEFT" >  
Fray Diego Galdo 
</td>

<td align="CENTER" > 1624
</td>

<td align="RIGHT" >


Ibid 

</td>
</tr>
<tr >
<td align="LEFT" >  
Fray Miguel Val 
</td>

<td align="CENTER" > 1611
</td>

<td align="RIGHT" >


Ibid 

</td>
</tr>
<tr >
<td align="LEFT" >  
Fray Agustín Vetancourt 
</td>

<td align="CENTER" > 1673
</td>

<td align="RIGHT" >


Ibid 

</td>
</tr>
<tr >
<td align="LEFT" >  
Fray Antonio Vázquez Gastelu 
</td>

<td align="CENTER" > 1689
</td>

<td align="RIGHT" >


Ibid 

</td>
</tr>
<tr >
<td align="LEFT" >  
Fray Manuel Guerra 
</td>

<td align="CENTER" > 1699
</td>

<td align="RIGHT" >


Ibid 

</td>
</tr>
<tr >
<td align="LEFT" >  
Fray Manuel Pérez 
</td>

<td align="CENTER" > 1713
</td>

<td align="RIGHT" >


Ibid 

</td>
</tr>
<tr >
<td align="LEFT" >  
Fray Manuel Santos Salazar 
</td>

<td align="CENTER" > 1753
</td>

<td align="RIGHT" >


Ibid 

</td>
</tr>
<tr >
<td align="LEFT" >  
Fray José Agustín Aldama 
</td>

<td align="CENTER" > 1754
</td>

<td align="RIGHT" >


Ibid 

</td>
</tr>
</table>




<table cellpadding="3" width="301" border="1" >
<tr >
<td colspan="3" align="CENTER" >
**Primeros misioneros en estudiar el lenguaje indígena **
</td>
</tr>
<tr > 
 
<td align="CENTER">**Autor** </td>

<td align="CENTER" > **Año**</td>

<td align="RIGHT" >


**Lenguaje indígena**

</td>
</tr>
<tr >
<td align="LEFT" > 
 
Fray Andrés Olmos 
</td>

<td align="CENTER" > 1548 
</td>

<td align="RIGHT" >


Huasteco y Totanaco

</td>
</tr>
<tr >
<td align="LEFT" > 
Fray Juan de Guevara 
</td>

<td align="CENTER" > 1548 
</td>

<td align="RIGHT" >


Totanaco

</td>
</tr>
<tr >
<td align="LEFT" >  
Fray Francisco Toral 
</td>

<td align="CENTER" > 1562 
</td>

<td align="RIGHT" >


Ibid

</td>
</tr>
<tr >
<td align="LEFT" >  
Fray Juan de la Cruz 
</td>

<td align="CENTER" > 1571 
</td>

<td align="RIGHT" >


Ibid

</td>
</tr>
<tr >
<td align="LEFT" >  
Fray Carlos de Tapia Centeno 
</td>

<td align="CENTER" > 1753 
</td>

<td align="RIGHT" >


Ibid

</td>
</tr>
<tr >
<td align="LEFT" >  
Fray Juan Bautista Lagunas 
</td>

<td align="CENTER" > 1574 
</td>

<td align="RIGHT" >


Tarasco

</td>
</tr>
<tr >
<td align="LEFT" >  
Fray Juan de Medina 
</td>

<td align="CENTER" > 1577 
</td>

<td align="RIGHT" >


Ibid

</td>
</tr>
<tr >
<td align="LEFT" >  
Fray Melchor de Vargas 
</td>

<td align="CENTER" > 1576 
</td>

<td align="RIGHT" >


Othomi

</td>
</tr>
<tr >
<td align="LEFT" >  
Fray Francisco Aedo 
</td>

<td align="CENTER" > 1731 
</td>

<td align="RIGHT" >


Ibid 

</td>
</tr>
<tr >
<td align="LEFT" >  
Fray Luis de Neve Molina 
</td>

<td align="CENTER" > 1767 
</td>

<td align="RIGHT" >


Ibid

</td>
</tr>
<tr >
<td align="LEFT" >  
Fray Antonio Ramirez 
</td>

<td align="CENTER" > 1785 
</td>

<td align="RIGHT" >


Ibid

</td>
</tr>
<tr >
<td align="LEFT" >  
Fray Domingo de Santa María 
</td>

<td align="CENTER" > 1560 
</td>

<td align="RIGHT" >


Mixteco

</td>
</tr>
<tr >
<td align="LEFT" >  
Fray Benito Fernández 
</td>

<td align="CENTER" > 1567 
</td>

<td align="RIGHT" >


Ibid

</td>
</tr>
<tr >
<td align="LEFT" >  
Fray Antonio de los Reyes 
</td>

<td align="CENTER" > 1593 
</td>

<td align="RIGHT" >


Ibid

</td>
</tr>
<tr >
<td align="LEFT" >  
Fray Francisco de Alvarado 
</td>

<td align="CENTER" > 1593 
</td>

<td align="RIGHT" >


Ibid

</td>
</tr>
<tr >
<td align="LEFT" >  
Fray Martín de Acevedo 
</td>

<td align="CENTER" > 1650 
</td>

<td align="RIGHT" >


Mixe y Mixteco

</td>
</tr>
<tr >
<td align="LEFT" >  
Fray Fernando Bejarano 
</td>

<td align="CENTER" > 1690 
</td>

<td align="RIGHT" >


Mixe 

</td>
</tr>
<tr >
<td align="LEFT" >  
Fray Marcos Benito 
</td>

<td align="CENTER" >
</td>

<td align="RIGHT" >


Ibid

</td>
</tr>
<tr >
<td align="LEFT" >  
Fray Pedro de Feria 
</td>

<td align="CENTER" > 1567 
</td>

<td align="RIGHT" >


Zapoteco 

</td>
</tr>
<tr >
<td align="LEFT" >  
Fray Juan de Córdoba 
</td>

<td align="CENTER" > 1578 
</td>

<td align="RIGHT" >


Ibid

</td>
</tr>
<tr >
<td align="LEFT" >  
Fray Pedro Cueva 
</td>

<td align="CENTER" > 1607 
</td>

<td align="RIGHT" >


Ibid

</td>
</tr>
<tr >
<td align="LEFT" >  
Fray Cristóbal Aguero 
</td>

<td align="CENTER" > 1666 
</td>

<td align="RIGHT" >


Ibid

</td>
</tr>
<tr >
<td align="LEFT" >  
Fray Vicente Villanueva 
</td>

<td align="CENTER" >
</td>

<td align="RIGHT" >


Ibid

</td>
</tr>
<tr >
<td align="LEFT" >  
Fray Fernando Villafañe 
</td>

<td align="CENTER" >
</td>

<td align="RIGHT" >


Guasave

</td>
</tr>
<tr >
<td align="LEFT" >  
Fray Diego Díaz Pangua 
</td>

<td align="CENTER" > 1631 
</td>

<td align="RIGHT" >


Chichimeco 

</td>
</tr>
<tr >
<td align="LEFT" >  
Fray Diego Carranza 
</td>

<td align="CENTER" > 1580 
</td>

<td align="RIGHT" >


Chontal

</td>
</tr>
<tr >
<td align="LEFT" >  
Fray Andrés de Castro 
</td>

<td align="CENTER" > 1570 
</td>

<td align="RIGHT" >


Matlaltzingo 

</td>
</tr>
<tr >
<td align="LEFT" >  
Fray Diego Basalenque 
</td>

<td align="CENTER" > 1640 
</td>

<td align="RIGHT" >


Ibid

</td>
</tr>
<tr >
<td align="LEFT" >  
Padre José Ortega 
</td>

<td align="CENTER" > 1729 
</td>

<td align="RIGHT" >


Cora 

</td>
</tr>
<tr >
<td align="LEFT" >  
Fray Bartolomé Roldán 
</td>

<td align="CENTER" > 1580 
</td>

<td align="RIGHT" >


Chuchón 

</td>
</tr>
</table>




<table cellpadding="3" width="301" border="1" >
<tr >
<td colspan="3" align="CENTER" > 
**Primeros misioneros en estudiar el lenguaje indígena **
</td>
</tr>
<tr > 
 
<td align="CENTER">**Autor** </td>

<td align="CENTER" > **Año**
</td>

<td align="RIGHT" >


**Lenguaje indígena**

</td>
</tr>
<tr >
<td align="LEFT" > 

Fray Francisco de Pareja 
</td>

<td align="CENTER" > 1614 
</td>

<td align="RIGHT" >


Timuiquano

</td>
</tr>
<tr >
<td align="LEFT" >  
Fray Gregorio Movilla 
</td>

<td align="CENTER" > 1613 
</td>

<td align="RIGHT" >


Ibid

</td>
</tr>
<tr >
<td align="LEFT" >  
Fray Diego de Landa 
</td>

<td align="CENTER" > 1575 
</td>

<td align="RIGHT" >

Maya de Yucatán

</td>
</tr>
<tr >
<td align="LEFT" >  
Fray Antonio de Ciudad Real 
</td>

<td align="CENTER" > 1590 
</td>

<td align="RIGHT" >


Ibid

</td>
</tr>
<tr >
<td align="LEFT" >  
Fray Luis de Villalpando 
</td>

<td align="CENTER" > 1598 
</td>

<td align="RIGHT" >


Ibid

</td>
</tr>
<tr >
<td align="LEFT" >  
Fray Juan de Acevedo 
</td>

<td align="CENTER" > 1600 
</td>

<td align="RIGHT" >


Ibid

</td>
</tr>
<tr >
<td align="LEFT" >  
Fray Juan Coronel 
</td>

<td align="CENTER" > 1620 
</td>

<td align="RIGHT" >


Ibid

</td>
</tr>
<tr >
<td align="LEFT" >  
Fray Gabriel de San Buenaventura 
</td>

<td align="CENTER" > 1675 
</td>

<td align="RIGHT" >


Ibid

</td>
</tr>
<tr >
<td align="LEFT" >  
Fray Bernardino de Valladolid 
</td>

<td align="CENTER" > 1650 
</td>

<td align="RIGHT" >


Ibid

</td>
</tr>
<tr >
<td align="LEFT" >  
Fray Andrés de Avendaño 
</td>

<td align="CENTER" > 1650 
</td>

<td align="RIGHT" >


Ibid

</td>
</tr> 
</table>




<table cellpadding="3" width="301" border="1" >
<tr >
<td colspan="3" align="CENTER" > 
**Primeros misioneros en estudiar el lenguaje indígena
de Guatemala
</td>
</tr>
<tr > 
 
<td align="CENTER">**Autor** </td>

<td align="CENTER" > **Año**
</td>

<td align="RIGHT" >


**Lenguaje indígena**

</td>
</tr>
<tr >
<td align="LEFT" > 

Fray Francisco Marroquín
</td>

<td align="CENTER" > 1556 
</td>

<td align="RIGHT" >Utlateco, chiapaneco, zoque, tzendal, quiché, chkchiquel,  </td> </tr>
<tr>
<td align="LEFT">
Fray Francisco de Cepeda
</td>

<td align="CENTER"> 1560
</td>

<td align="RIGHT">Ibid</td>
</tr>

<tr>
<td align="LEFT">Fray Juan de Torres
</td>

<td align="CENTER">1560</td>

<td align="RIGHT">Ibid</td>
</tr>

<tr>
<td align="LEFT">Fray Francisco Parra</td>

<td align="CENTER">1560</td>

<td align="RIGHT">Ibid</td>
</tr>


<tr >
<td align="LEFT" >Fray Pedro Betanzos
</td>

<td align="CENTER" >1560 </td>

<td align="RIGHT" > Ibid </td>
</tr>
<tr >
<td align="LEFT" >Fray Marcos Martinez
</td>

<td align="CENTER" >1560
</td>

<td align="RIGHT" > Ibid </td>
</tr>

<tr >
<td align="LEFT" >Fray Francisco Saravia
</td>

<td align="CENTER" >1630
</td>

<td align="RIGHT" > Ibid </td>
</tr>
<tr >
<td align="LEFT" >Fray Agustín Ávila
</td>

<td align="CENTER" >1610
</td>

<td align="RIGHT" > Ibid </td>
</tr>
<tr >
<td align="LEFT" >Fray Pedro Calvo
</td>

<td align="CENTER" >1610
</td>

<td align="RIGHT" > Ibid </td>
</tr>
<tr >
<td align="LEFT" >Fray Pedro Sotomayor
</td>

<td align="CENTER" >1625
</td>

<td align="RIGHT" > Ibid </td>
</tr>
<tr >
<td align="LEFT" >Fray Diego Reynoso
</td>

<td align="CENTER" >1614
</td>

<td align="RIGHT" > Ibid </td>
</tr>

<tr >
<td align="LEFT" >Fray Francisco Viana
</td>

<td align="CENTER" >1600
</td>

<td align="RIGHT" > Ibid </td>
</tr>

<tr >
<td align="LEFT" >Fray Benito Villacañas
</td>

<td align="CENTER" >1600
</td>

<td align="RIGHT" > Ibid 
</td>
</tr>

</table>




<table cellpadding="3" width="301" border="1" >
<tr >
<td colspan="3" align="CENTER" > 
**Primeros misioneros en estudiar el lenguaje indígena Venezuela y Nueva Granada **
</td>
</tr> 
<tr>
<td align="CENTER">**Autor**</td>
<td align="CENTER"> **Año** </td>
<td align="RIGHT">**Lenguaje indígena**</td>
</tr>

<tr >
<td align="LEFT" >Fray José de Caravantes
</td>

<td align="CENTER" >1675
</td>

<td align="RIGHT" > Saliva, chiricoa, betoya, ayrica, chayma, achagua, sarura.  </td>
</tr>
<tr >
<td align="LEFT" >Fray Francisco de Tauste
</td>

<td align="CENTER" >1680
</td>

<td align="RIGHT" > Ibid </td>
</tr>
<tr >
<td align="LEFT" >Fray Matías Ruiz Blanco
</td>

<td align="CENTER" >1683
</td>

<td align="RIGHT" >



Ibid


</td>
</tr>
<tr >
<td align="LEFT" >Fray Manuel Yanques
</td>

<td align="CENTER" >1683
</td>

<td align="RIGHT" >



Ibid


</td>
</tr>
<tr >
<td align="LEFT" >Fray Francisco de la Puente
</td>

<td align="CENTER" >1703
</td>

<td align="RIGHT" >



Ibid


</td>
</tr>
<tr >
<td align="LEFT" >Fray Joaquín de Alquezar
</td>

<td align="CENTER" >1703
</td>

<td align="RIGHT" >



Ibid


</td>
</tr>
<tr >
<td align="LEFT" >Fray Esteban de Arizala
</td>

<td align="CENTER" >1703
</td>

<td align="RIGHT" >



Ibid


</td>
</tr>
</table>




<table cellpadding="3" width="301" border="1" >
<tr >
<td colspan="3" align="CENTER" > 
***Primeros misioneros en estudiar el lenguaje indígena
de Paraguay, Tucumán, Ecuador, y Río de la Plata***
</td>
</tr>

<tr>
<td align="CENTER">**Autor**</td>
<td align="CENTER"> **Año** </td>
<td align="RIGHT">**Lenguaje indígena**</td>
</tr>


<tr >
<td align="LEFT" >Padre Gabriel de Vega
</td>

<td align="CENTER" >1600
</td>

<td align="LEFT" >Chilidugu
</td>
</tr>
<tr >
<td align="LEFT" >Padre Andrés Febres
</td>

<td align="CENTER" >1763
</td>

<td align="LEFT" >Ibid
</td>
</tr>
</table>


<h2><strong>Referencias de consulta bibliográfica</strong></h2>

<ul>
<li>El Conde de la Viñaza. (1892) <em>Bibliografía Española.</em> Impresora de la Real Casa.</li>
</ul>

]]></content>
  </entry>
  
  <entry>
    <title type="html"><![CDATA[José Martí Y El Ajedrez: El único Juego Que Se Conserva Del Apóstol De Cuba.]]></title>
    <link href="https://matanzas.github.io/blog/2015/01/30/jose-marti-y-el-ajedrez-el-unico-juego-que-se-conserva-del-apostol-de-cuba/"/>
    <updated>2015-01-30T01:47:14-05:00</updated>
    <id>https://matanzas.github.io/blog/2015/01/30/jose-marti-y-el-ajedrez-el-unico-juego-que-se-conserva-del-apostol-de-cuba</id>
    <content type="html"><![CDATA[<iframe src="https://drive.google.com/file/d/0B5WMOunWOpJIa2xxQjhCZHVhY3M/preview" width="580" height="480"></iframe>



]]></content>
  </entry>
  
  <entry>
    <title type="html"><![CDATA[Andrés Clemente Vázquez, Ajedrecista De Cuba. Cónsul De México.]]></title>
    <link href="https://matanzas.github.io/blog/2015/01/20/andres-clemente-vazquez-ajedrecista-de-cuba-consul-de-mexico/"/>
    <updated>2015-01-20T03:44:45-05:00</updated>
    <id>https://matanzas.github.io/blog/2015/01/20/andres-clemente-vazquez-ajedrecista-de-cuba-consul-de-mexico</id>
    <content type="html"><![CDATA[<p>  Andrés Clemente Vázquez. Ajedrecista de Cuba</p>

<ul>
<li><p>Datos biográficos</p></li>
<li><p>Libros publicados</p></li>
<li><p>Juego entre Carrington y Vázquez</p></li>
<li><p>Referencias</p></li>
</ul>


<h1>Datos biográficos</h1>

<p>Andrés Clemente Vázquez, original de La Habana, Cuba, y cónsul después en México[1][2], publicó varios libros, la mayoría de estos en ajedrez.</p>

<p>Nació en Güines el 22 de Noviembre de 1844. Se naturalizó como ciudadano mexicano años después, ocupando numerosos cargos gubernamentales entre los que se encuentran Cónsul en La Habana el 30 de Junio de 1886, Cónsul general en Cuba, el 17 de enero de 1887. Fue también Primer Secretario en Centro América, Encargado de Negocios <em>ad interim</em>, Jefe de Sección en la Secretaría de Relaciones Exteriores y Subsecretario interino. [1]</p>

<p><img class="center" src="https://matanzas.github.io/images/clementevazquez.jpg"></p>

<!---![](https://cubamatanzas.files.wordpress.com/2015/01/clementevazquez.jpg)
-->


<h1>Libros publicados</h1>

<ul>
<li><p><em>Estudios jurídicos</em>. La Antilla. 1868</p></li>
<li><p><em>Oradores mexicanos; Colección de artículos biografícos y críticos sobre los mejores oradores parlamentarios, forenses, ac., de la República Mexicana.</em></p></li>
<li><p><em>En el ocaso: reminiscencias americanas y europeas</em>. Impr. de El Porvenir. 1875.</p></li>
<li><p><em>Algunas partidas de ajedrez jugadas en México, 1869-1880.</em>Imprenta del gobierno. 1879.</p></li>
<li><p><em>Algunos problemas de ajedrez.</em>1874.</p></li>
<li><p><em>El ajedrez crítico: estudios.</em>1889</p></li>
<li><p><em>El ajedrez magistral.</em>1900</p></li>
<li><p><em>Enigmas: problemas y posiciones curiosas de ajedrez.</em>1890</p></li>
<li><p>_Revistas mexicanas de ajedrez_1875</p></li>
<li><p><em>Los resolvedores de problemas de ajedrez en Cuba.</em>1893</p></li>
<li><p><em>Enriqueta Faber: ensayo de novela histórica.</em>1894</p></li>
<li><p><em>Manarph: versión castellana de Andrés Clemente Vázquez.</em>(1895)</p></li>
<li><p><em>Entre brumas: reminiscencias americanas y europeas.</em>1899</p></li>
<li><p><em>La odisea de Pablo Morphy en La Habana.</em>1893</p></li>
<li><p><em>Beatriz Cenci.</em>1899</p></li>
<li><p><em>Al ajedrez en Cuba: Mr. J. H. Brackburne en la Habana.</em>1899</p></li>
</ul>


<h1>Juego entre Carrington y Vázquez</h1>

<p>El siguiente partido fue seleccionado del libro <a href="https://books.google.com/books?id=s5FZAAAAYAAJ"><em>Algunas partidas de ajedrez jugadas en México, 1869-1880.</em></a> y convertido apropiadamente. El ya mencionado libro solamente muestra la lectura del movimiento de las piezas como tal.
Blancas: Vázquez
Negras: Carrington.</p>

<p><img src="https://matanzas.github.io/images/retroceso.png" alt="Jaque por parte de Vázquez que hace a Carrington retroceder" /></p>

<!---![Jaque por parte de Vázquez que hace a Carrington retroceder](https://cubamatanzas.files.wordpress.com/2015/01/retroceso.png)
-->


<p>Jaque por parte de Vázquez que hace a Carrington retroceder</p>

<p><img src="https://matanzas.github.io/images/jaqueporcarrington.png" alt="Jaque esta vez por parte de Carrington" /></p>

<!---[Jaque esta vez por parte de Carrington](https://cubamatanzas.files.wordpress.com/2015/01/jaqueporcarrington.png)
-->


<p>Jaque esta vez por parte de Carrington</p>

<p><img src="https://matanzas.github.io/images/alternativas.png" alt="Jaque y alternativas" /></p>

<!---![](https://cubamatanzas.files.wordpress.com/2015/01/alternativas.png)
-->


<p>En esta jugada, el mismo autor plantea que &ldquo;si en vez de la última jugada, el peón de rey se hubiese movido, varias alternativas con Jaques hubieran procedido.&rdquo;</p>

<p><img src="https://matanzas.github.io/images/jaquedevazquez.png" alt="" /></p>

<!---![](https://cubamatanzas.files.wordpress.com/2015/01/jaquedevazquez.png)
-->


<p>Jaque en esta ocasión por Vázquez.</p>

<p><img src="https://matanzas.github.io/images/jaquenuevamente.png" alt="" /></p>

<!---![](https://cubamatanzas.files.wordpress.com/2015/01/jaquenuevamente.png)
-->


<p>Jaque nuevamente por Vázquez.</p>

<p><img src="https://matanzas.github.io/images/jaquemate.png" alt="" /></p>

<!---![](https://cubamatanzas.files.wordpress.com/2015/01/jaquemate.png)
-->


<p><img src="https://matanzas.github.io/images/jaquematecontorre.png" alt="" /></p>

<!---![](https://cubamatanzas.files.wordpress.com/2015/01/jaquematecontorre.png)
-->


<p>Jaque Mate pidiendo la torre por Vázquez.</p>

<h1>Referencias</h1>

<ul>
<li><p>[1]Mexico, Secretaría de Relaciones Exteriores. <a href="https://books.google.com/books?id=LCQwAQAAMAAJ&amp;pg=PA335"><em>Boletín oficial de la Secretaria de relaciones exteriores</em></a> Volume 8. 1899.</p></li>
<li><p>[2]Zepeda García, Omar. El ajedrez en la ciudad de México durante la segunda mitad del siglo XIX. 2012. Publicado en <a href="http://filosofia.uatx.mx/memoriasIII/10.pdf"><em>III Congreso Nacional: Estudios Regionales y la Multidisciplinariedad en la Historia</em></a></p></li>
<li><p>[3] Vázquez, A.C. <a href="https://books.google.com/books?id=s5FZAAAAYAAJ"><em>Algunas partidas de ajedrez jugadas en México, 1869-1880.</em></a> 1879. Imprenta del Gobierno.</p></li>
</ul>

]]></content>
  </entry>
  
  <entry>
    <title type="html"><![CDATA[Una Introspectiva Sobre Hampa Afro-Cubana: Los Negros Brujos, La Craneología Y La Craneometría]]></title>
    <link href="https://matanzas.github.io/blog/2015/01/03/una-introspectiva-sobre-hampa-afrocubana-la-craneologia-y-la-craneometria/"/>
    <updated>2015-01-03T07:16:25-05:00</updated>
    <id>https://matanzas.github.io/blog/2015/01/03/una-introspectiva-sobre-hampa-afrocubana-la-craneologia-y-la-craneometria</id>
    <content type="html"><![CDATA[<iframe src="https://drive.google.com/file/d/0B5WMOunWOpJIblJpXzhZVDlxT2M/preview" width="580" height="480"></iframe>



]]></content>
  </entry>
  
  <entry>
    <title type="html"><![CDATA[Una Retrospectiva Sobre Hampa Afro-Cubana: Los Negros Brujos]]></title>
    <link href="https://matanzas.github.io/blog/2013/06/26/una-retrospectiva-sobre-hampa-afrocubana-los-negros-brujos/"/>
    <updated>2013-06-26T11:42:27-04:00</updated>
    <id>https://matanzas.github.io/blog/2013/06/26/una-retrospectiva-sobre-hampa-afrocubana-los-negros-brujos</id>
    <content type="html"><![CDATA[<iframe src="https://drive.google.com/file/d/0B5WMOunWOpJIOVBMdVhjWTNaN1k/preview" width="580" height="480"></iframe>

]]></content>
  </entry>
  
  <entry>
    <title type="html"><![CDATA[Matanzas, the Athens of Cuba, Its Historians, and the Current State of the Genre.]]></title>
    <link href="https://matanzas.github.io/blog/2012/05/14/189/"/>
    <updated>2012-05-14T22:32:29-04:00</updated>
    <id>https://matanzas.github.io/blog/2012/05/14/189</id>
    <content type="html"><![CDATA[<p><img class="center" src="https://matanzas.github.io/images/athens-historians-1.png" width="582" height="651" title="Matanzas and its historians" ></p>

<p><img class="center" src="https://matanzas.github.io/images/athens-historians-2.png" width="582" height="651" title="Matanzas and its historians" ></p>

<p><img class="center" src="https://matanzas.github.io/images/athens-historians-3.png" width="582" height="651" title="Matanzas and its historians" ></p>
]]></content>
  </entry>
  
  <entry>
    <title type="html"><![CDATA[Carlos Manuel Trelles, Matancero, El Más Notable Bibliógrafo De Hispano-América.]]></title>
    <link href="https://matanzas.github.io/blog/2012/02/10/carlos-manuel-trelles-matancero-el-mas-notable-bibliografo-de-hispano-america/"/>
    <updated>2012-02-10T23:08:38-05:00</updated>
    <id>https://matanzas.github.io/blog/2012/02/10/carlos-manuel-trelles-matancero-el-mas-notable-bibliografo-de-hispano-america</id>
    <content type="html"><![CDATA[<p>Carlos Trelles y Govín      </p>

<p><img class="center" src="https://matanzas.github.io/images/trelles.jpeg" title="trelles" ></p>

<ul>
<li><p>Vida y obra</p></li>
<li><p>Carrera literaria</p></li>
<li><p>Pensamientos políticos</p></li>
<li><p>Primer bibliotecólogo</p></li>
<li><p>Representante de Cuba en París</p></li>
<li><p>Magnus Opus de Trelles</p></li>
<li><p>Bibliografía</p></li>
</ul>


<h2>Vida y obra</h2>

<p>Dr. Carlos Manuel Trelles y Govín nació el 15 de Febrero de 1886 en la ciudad de Matanzas, Cuba. Fue quizás el historiador y bibliógrafo más importante de la ciudad de los Ríos. Por su extensivo trabajo de investigación, <strong>Trelles</strong> nos regaló la bibliografía más completa que se haya publicado a mediados del siglo XX en las Americas, titulada <em>Bibliografía Cubana</em>.</p>

<p><strong>Trelles</strong> fue miembro de de la <em>Academia de Artes</em>, y miembro con honores de la <em>Sociedad Económica de Amigos del país</em>. También fue electo como miembro correspondiente de <em>La Sociedad Hispana de América</em>. 1</p>

<p>En las palabras de James Alexander Robertson, el editor emeritus de la revista Hispanic American Review, quien lo llamó: &ldquo;&hellip; la autoridad de la bibliografía cubana.&rdquo; 2</p>

<h2>Carrera literaria</h2>

<p><strong>Trelles</strong> realizó sus estudios bajo el tutelaje del Dr. Carlos de la Torre en la escuela <em>La Unión</em>. En 1880, obtuvo su Bachillerato y un poco después, por la razón que en Matanzas el instituto estaba clausurado debido a la guerra, <strong>Trelles</strong> se trasladaría al Instituto en La Habana, donde reaunudó su carrera.</p>

<p>Ese mismo año, en el 1880, <strong>Trelles</strong> comenzó los estudios de medicina. Cuatro años después, ó en 1884, <strong>Trelles</strong> abandonó sus estudios para emprender su propio negocio. No obstante, <strong>Trelles</strong> era devoto de la literatura, y continuaría manifestando su amor hacia esa rama, que de tal manera, en el año 1887, comenzó su carrera como periodista, y logró desde edad temprana, ser reconocido como quizás el escritor más influyente de la prensa yumurina.</p>

<h3>Pensamientos políticos</h3>

<p>En 1892, <strong>Trelles</strong> escribió para la <em>Revista Cubana</em>, que en esos momentos estaba editada por el reconocido Enrique José Varona. Tres años después, ó en 1895, <strong>Trelles</strong> fue el autor de un artículo en la revista <em>Cuba and America</em>, en donde manifestó sus tendencias separatistas.
En el momento que la guerra de Independencia se iniciaría, <strong>Trelles</strong> habría contribuido de tal eficiente manera a las operaciones de la publicación, que el entonces presidente de Cuba Estrada Palma lo renombraría que asumiése la posición de director para el movimiento <em>Comité Revolucionario</em>. El grupo se organizaría para protestar en contra del establecido régimen colonial.</p>

<p>Debido a las actividades del mismo grupo, <strong>Trelles</strong> se vió obligado a viajar a Tampa en 1896, escapando de las autoridades, que lo persiguirían por varios años por sus actividades políticas.</p>

<p>Una vez en Tampa, comenzó a escribir para la revista <em>Patria</em>, una publicación anti-colonialista, muy conocida en los Estados Unidos y la cual tenía la sede en Nueva York. Sus contribuciones a otras publicaciones como <em>Cuba and America</em>, que se encontraba bajo la supervisión de su amigo Raimundo Cabrera, continuarían de igual manera.</p>

<h3>Primer bibliotecólogo</h3>

<p>Dos años después, en 1898, la guerra cesaría, y no fue hasta ese entonces que <strong>Trelles</strong> regresaría a su suelo natal, donde una vez que arrivó, fue nombrado como el director de la recién inaugurada Biblioteca de Matanzas.
Allí desempeñó la posición por casi un año, pero no sin antes establecer a la biblioteca de Matanzas como el centro de estudios e investigaciones quizás más importante de la Isla. Cuando asumió su cargo, el catalogo de libros era aproximadamente de unos dos mil tomos. Cuando se marchó hacia la Habana, para así continuar su trabajo como historiador, el número de publicaciones en la institución incrementaría a más de trece mil volumenes.</p>

<h3>Representante de Cuba en París</h3>

<p>En 1900, <strong>Trelles</strong> fue electo como el organizador y director de la exposición de París, la cual era una exhibición que se llevaría a cabo en la ciudad europea. <strong>Trelles</strong> fue el principal presentador del certamen que representaría a Cuba. Y con el título de <em>Azúcar y tabaco en la exposición de París</em>, <strong>Trelles</strong> exitosamente no solo estableció el nombre de Matanzas, su tierra natal, como un verdadero centro de artes, sino el de toda la Isla.</p>

<h3>Obra Magna de Trelles</h3>

<p>Ese mismo año, ó en 1900, <strong>Trelles</strong> concentró todos sus esfuerzos en recopilar quizás la obra más voluminosa de toda Cuba, cuando comenzó a trabajar en un manuscrito que titularía después: <em>Bibliografía Cubana</em>, que sin lugar a dudas se reconocería no solo en Cuba, sino también en el extranjero, como una verdadera joya literaria.</p>

<p>Nunca antes una colección había sido tan extensiva como la obra de <strong>Trelles</strong>. La recopilación incluye más de treintitres mil fuentes y materiales de referencias, con documentos no antes publicados, y donde nueve mil autores, con sus respectivos aportes, estarían incluídos.</p>

<p><strong>Trelles</strong> dedicó 16 años de su vida para recopilar la mencionada obra, y un año después, en 1918, añadiría nuevos materiales científicos de revisión a la anterior edición. Las áreas de estudios estarían comprendidas en geografía, matemática, literatura, e historia, entre tantas otras.En 1922 su posición como el bibliógrafo de Cuba estaba tan establecida, que otras publicaciones como el Hispanic American Review de los Estados Unidos, incluyó la introducción de un artículo que <strong>Trelles</strong> escribió sobre la Doctrina de Monroe, en el volumen 5 de la famosa publicación. Su valioso aporte, llevó a <strong>Trelles</strong> a ser reconocido como la autoridad en su género por James Alexander Robertson, editor del Hispanic American Review.</p>

<h2>Bibliografía</h2>

<ul>
<li><p>Trelles, Carlos M (1922). Biblioteca histórica cubana. Imprenta de J. F. Oliver.</p></li>
<li><p>Trelles, Carlos M (1920). Biblioteca geográfica cubana:volume 1. Impr. de Juan F. Oliver. pp. 340.</p></li>
<li><p>Trelles, Carlos M (1928). Matanzas en la independencia de Cuba. Academia de la Historia de Cuba. pp. 193.</p></li>
<li><p>Trelles, Carlos M (1918). Biblioteca científica cubana: volume 1. Imprenta de J. F. Oliver.</p></li>
<li><p>Trelles, Carlos (1914). Los ciento cincuenta libros más notables que los cubanos han escrito. Imprenta &ldquo;El Siglo XX&rdquo;, de A. Miranda. pp. 61.</p></li>
<li><p>Trelles, Carlos M (1924). La instrucción primaria de Cuba comparada con la de algunos países de América, Asia, Africa y oceania: conferencia leída en el aula magna del Instituto de Matanzas el 28 de agosto de 1923. Imprenta &ldquo;El Siglo XX&rdquo;. pp. 60.</p></li>
<li><p>Trelles, Carlos Manuel (1930). El historiador Antonio José Valdés: trabajo de ingreso presentado a la Academia Nacional de Historia y Geografía de México. Impr. A. Estrada. pp. 18.</p></li>
<li><p>Trelles, Carlos M (1923). El progreso (1902 a 1905) y el retroceso (1906 a 1922) de la República de Cuba: conferencia leida en el aula magna del Instituto el 14 de abril de 1923. Imprenta de Tomás González. pp. 26.</p></li>
<li><p>Trelles, Carlos M (1916). Bibliografía cubana del siglo XIX: Volume 8. Imprenta de la viuda de Quiros Estrada.</p></li>
<li><p>Trelles, Carlos; Manuel Pérez Beato. Bibliografía cubana del siglo XIX: 1841-1855. Kraus reprint.</p></li>
<li><p>Trelles, Carlos M (1959). Bibliografía social cubana. Biblioteca Nacional José Martí. pp. 57.</p></li>
<li><p>Trelles, Carlos M (1938). Bibliografía de la Universidad de la Habana. Imprenta de Rambla, Bouza y cía. pp. 337.</p></li>
<li><p>Trelles, Carlos M (1922). Estudio de la bibliografía cubana sobre la Doctrina de Monroe. Imprenta &ldquo;El Siglo XX&rdquo;. pp. 234.</p></li>
<li><p>Trelles, Carlos M (1925). El sitio de la Habana y la dominación británica en Cuba: trabajo de ingreso en la Academia de la historia (jueves 3 de julio de 1919). Imprenta &ldquo;El Siglo XX&rdquo;. pp. 64.</p></li>
<li><p>Trelles, Carlos M (1908). Ensayo de bibliografia cubana de los siglos XVII y XVIII.: Suplemento. Impr. &ldquo;El Escritorio&rdquo;. pp. 76.</p></li>
<li><p>Trelles, Carlos M (1929). Ojeada histórica del Liceo de Matanzas (1859-1929). Casa Soles, imprenta. pp. 45.</p></li>
<li><p>Trelles, Carlos M (1932). Matanzas y su puerto desde 1508 hasta 1693: estudio histórico. Imprenta Estrada. pp. 29.</p></li>
<li><p>Trelles, Carlos M (1935). El descubrimiento de Cuba en 1414. pp. 10.</p></li>
<li><p>Trelles, Carlos M (1965). Bibliografía cubana de los siglos 17 y 18: 2. ed. publicada bajo los auspicios de la República de Cuba. Impr. del Ejército. pp. 463.</p></li>
<li><p>Trelles, Carlos M (1934). El adelantado Diego Velázquez. Impr. P. Férnandez. pp. 21.</p></li>
<li><p>Trelles, Carlos M (1927). Bibliografía de autores de la raza de color de Cuba. pp. 49.</p></li>
<li><p>Trelles, Carlos M (1919). Ciencias médicas: ingeniería. Volume 2 of Biblioteca científica cubana. Imprenta de Juan F. Oliver. pp. 503.</p></li>
<li><p>Trelles, Carlos M (1918). Matemáticas: astronomía ; ciencias militares ; ciencias físicas ; ciencias naturales ; biología ; antropología ; agricultura. Impr. de Juan F. Oliver. pp. 471.</p></li>
<li><p>Trelles, Carlos Manuel (1901). Memoria sobre el azúcar y el tabaco en la exposición universal de París, de 1900: presentada al comisionado de Cuba, señor Gonzalo de Quesada. El Fígaro. pp. 37.</p></li>
<li><p>Trelles, Carlos Manuel (1926). Contribución de los médicos cubanos a los progresos de la medicina: (ojeada a la literatura médica cubana). Dorrbecker. pp. 276.</p></li>
<li><p>Trelles, Carlos M (1935). El descubrimiento de Cuba en 1414.</p></li>
<li><p>Trelles, Carlos M (1907). Índices de la bibliografía médico-farmacéutica cubana. Imprenta Avisador Comercial. pp. 31.</p></li>
<li><p>Trelles, Carlos M (1907). Ensayo de bibliografía cubana de los siglos XVII y XVIII: seguido de unos apuntes para la bibliografía dominicana y portorriqueña. Impr. &ldquo;El Escritorio&rdquo;. pp. 228.</p></li>
<li><p>Bibliografía cubana del siglo XX. Imprenta de Quirós y Estrada. 1911.</p></li>
<li><p>Trelles, Carlos M (1902). Bibliografía de la segunda guerra de independencia cubana y de la hispano-yankee. pp. 49.</p></li>
</ul>


<h2>Fuentes de consulta:</h2>

<p>1 Martínez-Fernández. (2003). <em>Encyclopedia of Cuba: people, history, culture. Volume 1</em>. p. 370</p>

<p>2 Robertson, James Alexander. (1922). <em>The Hispanic American historical review</em>. Williams &amp; Wilkins. p. 107.</p>
]]></content>
  </entry>
  
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    <title type="html"><![CDATA[La Anomalía Del Lenguaje.]]></title>
    <link href="https://matanzas.github.io/blog/2011/10/04/la-anomalia-del-lenguaje/"/>
    <updated>2011-10-04T17:50:47-04:00</updated>
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    <content type="html"><![CDATA[<p><img class="center" src="https://matanzas.github.io/images/anomalia-1.png" width="673" height="838" title="La anomalía del lenguaje" ></p>

<p><img class="center" src="https://matanzas.github.io/images/anomalia-2.png" width="673" height="838" title="La anomalía del lenguaje" ></p>

<p><img class="center" src="https://matanzas.github.io/images/anomalia-3.png" width="673" height="838" title="La anomalía del lenguaje" ></p>
]]></content>
  </entry>
  
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    <title type="html"><![CDATA[Agustín Acosta]]></title>
    <link href="https://matanzas.github.io/blog/2011/10/02/116/"/>
    <updated>2011-10-02T21:08:10-04:00</updated>
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    <content type="html"><![CDATA[<p><img class="center" src="https://matanzas.github.io/images/acosta.png">
<img class="center" src="https://matanzas.github.io/images/acosta-ii.png">
<img class="center" src="https://matanzas.github.io/images/acosta-iii.png">
<img class="center" src="https://matanzas.github.io/images/acosta-iv.png"></p>
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    <title type="html"><![CDATA[Bajo La Tarde Azul]]></title>
    <link href="https://matanzas.github.io/blog/2011/10/02/bajo-la-tarde-azul/"/>
    <updated>2011-10-02T17:51:02-04:00</updated>
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    <content type="html"><![CDATA[<p><img src="https://matanzas.github.io/images/maria-villar-buceta.jpg" alt="" /></p>
]]></content>
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    <title type="html"><![CDATA[Vida Y Obra De Villar Buceta.]]></title>
    <link href="https://matanzas.github.io/blog/2011/01/12/vida-y-obra-de-villar-buceta-2/"/>
    <updated>2011-01-12T07:08:26-05:00</updated>
    <id>https://matanzas.github.io/blog/2011/01/12/vida-y-obra-de-villar-buceta-2</id>
    <content type="html"><![CDATA[<p>La época modernista también nos regaló figuras que propiciaron congregar a la ciudad de los ríos, como el picturesco y erudito centro artístico del caribe por el que siempre se le conoció, donde los más destacados de las ramas literarias de todo el país, se sentirían obligados a emprender una peregrina travesía para apreciar y compartir lo más cerca posible el suelo natal de sus hijos que la convirtieron y ratificaron en varias ocasiones como la Atenas de escritores y poetas.</p>

<p>Predominantes figuras nos salpican la mente con el modernismo. A través de todo el mundo este fue un metamórfico apogeo de individualismo artístico y literaria sublevación moral contra todas las corrientes que querían imponer un orden y patrón de pensamientos.</p>

<p>El ya reconocido movimiento literario que se mantuvo indiferente a las normas establecidas, e irrevocablemente permanecería renuente a fecundarse a la aceptación total o parcial de sus mandatos u ordinanzas sociales, legales, y espirituales, se vió matizado por el surgimimento de una persona, cuyos dones, y que a pesar que contaba con muy corta edad, subitamente sorprendería de reveladora manera a los reconocidos baluartes de la tinta, a punto tal que los lectores y demás reconocidas personalidades llegaron equivocadamente a pensar que era una estrategia con carácter de anonimisidad, por razones desconocidas, por parte de alguien como Milanés o quizás alguien ligado al grupo educando que se responsabilizaría con el género.</p>

<p><img class="left" src="https://matanzas.github.io/images/thumbnail-aspx_.jpg"></p>

<p>La nomenclatura de ese entonces se mantenía estrechamente vinculada entre sí, y para sorpresa general, cuando entre uno que otro comentario se divulgó que los poemas no pertenecían a nadie de quienes se decía podían ser los supuestos autores de los poemas, tal fue el alarmente asombro al confirmar que provenían de una niña oriunda de un humilde pueblo Corral Falso de Macurijes en  la parte suroeste de la isla, y cuyo nombre era Maria Villar Buceta.</p>

<p>Desde ese preciso instante, la futura escritora de ‘Unanimismo’ formentaría sus pasos hacia una carrera llena de triunfos, y cuyo aporte sería invaluable para todas las generaciones de escritores, periodistas, historiadores, niños y familias enteras que acudirían años después, a leer un libro. Libros que muchos de los cuales formarían parte de la red global de la enseñanza, el antaño pero no obstante inigualable medio acquisitivo de conocimientos, no solo de matanceros sino de todos los cubanos y del mundo entero.</p>

<p>Y fue gracias a la mano invisibile de esta mujer por los cuales estos mismos libros que la mayoría de las instituciones educativas, universidades, y otras ramas intelectuales acudirían a su fiel repaso para expandir el más apreciado de los tesoros: la enseñanza. Debido a esto y por ser una de las mas reconocidas bibilotecarias, archivista e innovadora de la ciencia de la bibliotecología, escritora, y poeta, todos los cubanos y matanceros le rendimos tributo a esta gran mujer que indirectamente brindó su desinterado apoyo y contribución a nuestra cultura, profesando desde pequeña un amor incomparable por la literatura: Maria Villar Buceta.</p>

<p><img class="center" src="https://matanzas.github.io/images/thumbnail-1-aspx_.jpg"></p>
]]></content>
  </entry>
  
  <entry>
    <title type="html"><![CDATA[Sergio Mederos. Poeta Matancero De Estilo Refinado, Famoso Por Su Puritanismo Lingüístico Y Celo idiomático.]]></title>
    <link href="https://matanzas.github.io/blog/2010/10/08/sergio-mederos-poeta-matancero-de-estilo-refinado-y-puritanismo-linguistico/"/>
    <updated>2010-10-08T10:19:45-04:00</updated>
    <id>https://matanzas.github.io/blog/2010/10/08/sergio-mederos-poeta-matancero-de-estilo-refinado-y-puritanismo-linguistico</id>
    <content type="html"><![CDATA[<p>Remontándonos a una época más reciente, donde se denote el valor artísticomatancero como centro cultural, no puede darse por sentada la exaltación de una específica rama de un arte en particular, como lo es la poesía en la literatura, sin dejar de desapercibirse y relegar a un secundario plano a los versos octasílabos que han contado siempre, pero antes mucho más, con una popularidad impresionante.</p>

<p>Aunque fue un género predominante en las zonas rurales del campo cubano, sus seguidores mostrarían a lo largo del tiempo una incomparable devoción, no antes experimentada con otros versículos de la modernidad.</p>

<p><img class="right" src="https://matanzas.github.io/images/guajiros.jpg"></p>

<p>Aunque para la sorpresa general de muchos, quienes falsamente, pudiésen asumir que la décima es una exclusividad del campesinado cubano, esto no es y valga la redundancia, verdadero. Quizás más sorprendente aún, no es que la décima tuviése un origen peninsular, como se pudiése sospechar, sino más bien que según los datos más importantes que se han recopilado hasta el presente, los cuales señalan que la décima, con su forma de espinela, y su consiguiente lógica construcción, es un tipo de poema que tiene raíces tan lejanas como desde el siglo VI de nuestra era y se han recobrado documentos que datan del siglo XI y XII, donde muchos poetas, en este caso de descendencia hispano-musulmana, e ibero judía, de los cuales se ha podido comprobar que hacían uso de la singular composición que encapitulaba a este tipo de poesía, con su manera precisa e improvisante.</p>

<p>Pero, no retrasemos el reloj por la vertiente más caduca de nuestra historia. Si nos acercamos un poco más a la época actual, aunque han pasado unos cuantos siglos, o mejor dicho, a la época dorada de Matanzas, apreciamos que ya en el siglo XVI y XVII figuras renombradísimas como lo fueron Lope de Vega, Calderón de la Barca, entre tantos otros, hacían alago a la estructuración<br/>
poética del octasílabo.</p>

<p>Todos quizás recuerdan con memorial rapidez la estrofa que dice:</p>

<p style="text-align:center;">“¿Qué es la vida? Un frenesí<br/>
¿Qué es la vida? Una ilusión<br/>
Una sombra, una ficción<br/>
Que el mayor bien es pequeño<br/>
Que en la vida todo es sueño<br/>
Y los sueños sueños son.”</p>

<p><img class="center" src="https://matanzas.github.io/images/la_vida_es_sueno.jpg""></p>

<p>Y es sobre este tópico decimal y sus protectivos oradores, del cual quisiera, no solo en este post, sino en cualquier otro, ampliar y compartir el tema sobre el origen, su importación cultural, y sobre los poetas matanceros que lo llevaron a cada rincón del país. La envergadura socio económica de la décima tiene igual importancia pero prefiero excluirlo esta vez.<br/>
Uno de estos poetas, que considero que no ha sido, y esto sucede muchas veces, reconocido suficientemente, no solo a nivel nacional sino mundial por su merecida trayectoria en este campo artístico, es Sergio Mederos.</p>

<p>Esto no es un tributo póstumo ni nada por el estilo, aunque quiero recalcar que sí se lo merece. Aunque se pudiése considerar como un humilde homenaje, pero más bien, quiero detallar de la mejor recolectiva manera posible, algunas de sus poesías y cortas anécdotas. Y más importante aún, lo que fue para muchos: un amigo.</p>

<p><img class="center" src="https://matanzas.github.io/images/guateque.jpg"></p>

<p>Según se cuenta, Sergio Mederos era un asiduo educando de la semántica, de la cual extraía lo más sobresaliente que complimentara su autodidacta profesión. Acudía al periódico y fiel repaso de la misma en cada ocasión libre que el tiempo le permitiése. En más de una ocasión le comunicó a uno de mis parientes, por quien he logrado enterarme de algunas facetas de su vida, que era en estos estudios de esta ciencia, por la cual se basaba muchas veces para  componer sus estrofas.
No es necesario subrayar que Mederos era un improvisador nato, con inigualables dones repentistas. Cuando muchos de sus colegas  de trabajo intentaban, junto al habitual ritmo del trés y la guitarra, de entablar un contrapunteo en la acostumbrada reunión que asistirían regularmente los domingos, les resultaba un reto llevarlo a la práctica, no solo por cuestiones laborales, sino también personales, ya que muchos de sus colegas reconocían la erudicción de este y su posición, establecida ya, como uno de los más importantes poetas de la época.<br/>
No creo que estos temían, porque muchos de ellos eran tan brillantes como Mederos, pero respetaban considerablemente sus décimas porque las mismas podrían demoler más de un ego, así sea este de un medio average o super elevado nivel que padeciésen en el preámbulo del toque campesino.
Un pariente relata haberle entregado un pequeño escrito, donde se encontraba plasmado el breve verso del jardinero. (Quiero aclarar que aunque el poema muchas veces aparece con la palabra “flor” en vez de “planta”, es la última de estas, la cual aparecía en el papel).</p>

<p style="text-align:center;">“Un jardinero de amor<br/>
siembra una planta y se va<br/>
otro la cultiva y riega<br/>
¿De cuál de los dos será?”-</p>

<p>Mi pariente le pregunta a Mederos si mediante un pié forzado podría componer unas estrofas. Mientras tanto Mederos, leyendo el papel, con un análisis breve sobre el poema y sin responderle, con su acostumbrado repentismo dice:</p>

<p style="text-align:center;">Andando por los oscuros<br/>
vericuetos de la vida<br/>
y sufriendo la embestida<br/>
de los descalabros duros.<br/>
Entre los musgosos muros<br/>
de la cárcel del dolor<br/>
sin algo consolador<br/>
que le alivie el sufrimiento<br/>
lanza sus quejas al viento<br/>
un jardinero de amor.</p>

<p style="text-align:center;">Un jardinero de amor<br/>
hasta de los troncos muertos<br/>
forma distintos injertos<br/>
y hace germinar la flor.<br/>
Más cuando un pecho traidor<br/>
en mentiras se le da<br/>
y su pensamiento está<br/>
como en un clima de luto<br/>
sin interesarle el fruto<br/>
siembra una planta y se va.</p>

<p style="text-align:center;">Siembra una planta y se va<br/>
sin pensar en la cosecha<br/>
porque sabe que una flecha<br/>
al fin lo sorprenderá.<br/>
Nadie un consejo le dá,<br/>
el mundo la luz le niega,<br/>
más el amor en la vega<br/>
la planta que este sembró<br/>
y más tarde abandonó;<br/>
otro la cultiva y riega.</p>

<p style="text-align:center;">Otro la cultiva y riega<br/>
al hallarla abandonada<br/>
y crece y es matizada<br/>
por la estación veraniega.<br/>
El que la regó le niega<br/>
al que la sembró el maná<br/>
y aquí la pregunta está<br/>
si el primero la sembró<br/>
y el otro la cultivó<br/>
¿De cuál de los dos será?</p>
]]></content>
  </entry>
  
  <entry>
    <title type="html"><![CDATA[Al César Lo Que Es Del César.]]></title>
    <link href="https://matanzas.github.io/blog/2010/10/07/al-cesar-lo-que-es-del-cesar/"/>
    <updated>2010-10-07T19:25:20-04:00</updated>
    <id>https://matanzas.github.io/blog/2010/10/07/al-cesar-lo-que-es-del-cesar</id>
    <content type="html"><![CDATA[<p>Al César lo que es del César.</p>

<p>Sería inadmisible hablar de las riquezas naturales de una isla sin mencionar los logros literarios de una ciudad que con el tiempo se habría convertido no tan solo en la panoramica envidia de una recién institucionalizada comarca, sino en el paradero cultural más codiciado de los artistas de ese entonces.</p>

<p><img class="center" src="https://matanzas.github.io/images/catedral_matanzas.jpeg"></p>

<p>Hablar de Matanzas y de su inesperado avance en las artes, que pasó como un suceso de escasas prediciones, porque si bien, según los hechos de pasadas centurias, que han apuntado a los grupos elitistas, de quienes se dice, querían mantener una posición renacentista, a la cual sin proponérselo, habrían pertenecido alguna vez, más sorprendente fue el repentino declive que la historia le estaba deparando.</p>

<p>Quizás fue la jocosa descripción por la cual muchos de sus desalentados admiradores se referían a la réplica griega, en renunciar llamarla la Atenas, o quizás fue el descontento palpable de una populación que, sin pensar en ello, como resulta ser muchas veces, desconocía las consecuencias que el más mínimo cambio político pudiése traer consigo, con ramificaciones sociales, que afectarían para siempre el picturesco nombre ateniense por la que había sido reconocida una vez, a un inferior lugar descolorido, falleciente, y dormido.</p>

<p>En 1954 Carilda Oliver Labra toca una vez más lo que todos sabían:</p>

<p><img class="right" src="https://matanzas.github.io/images/carilda0.jpg"></p>

<p>Te quiero porque eres triste,</p>

<p>triste como la tristeza;</p>

<p>te quiero por tu pobreza</p>

<p>de canario sin alpiste.</p>

<p>Te quiero porque trajiste</p>

<p>el verde justo en la sien;</p>

<p>pero te quiero también</p>

<p>por tu pan que tiene sueño,</p>

<p>por tu porvenir pequeño</p>

<p>de fósforo y henequén.</p>

<p>Pero esto ocurrió mucho tiempo después, porque en la época gloriosa de Matanzas, el movimiento artístico que predominaba en la ciudad, no era el simplificado y moldeado producto egotista y exclusivo de una improvisación creada para el regocijo absoluto de la rama burguesa, de la cual se ha verificado, que a pesar que deseaban reflejar el estatus correspondiente de su jerarquía, habían contribuído tremendamente al desarrollo de las artes en ese corto período de tiempo. Sin embargo, una gran parte de ese grupo creativo, que instinctivamente, por naturaleza insumisa e inconformista aportarían más de un grano cultural al súbito advenimiento de una ciudad florentina, contribuirían en un segundo plano a ensayar de igual manera los fomentos de una guerra, que a través de los años, propisiarían, quizás sin proponérselo, las necesarias primicias en delegar a Matanzas al total olvido.</p>

<p>La insurgencia, ante las desavenencias sostenidas en contra del gobierno existente, gradualmente anhelaba el instante preciso para la declaración de una contienda que primero tuvo bases anexionistas. La misma operaba muchas veces en clandestinas pautas, trazando el cimiento necesario para el venidero respaldo de los que la llevarían a la práctica, mientras tomarían a la vez cautelosos pasos que suprimiésen y erradicaran de una vez y por todas las precarias diferencias, allende de superficiales acuerdos que pudiésen originarse.</p>

<p>En la década del 1845, la ciudad contaba con un ya establecido grupo anexionista encabezado por un Narciso Lopez que logra desembarcar triunfalmente en las fronteras costeñas de Cárdenas; para más luego fracasar en la acción que el movimiento planeaba.</p>

<p>Pero años antes, las esporádicas protestas y sublevaciones que se acelerarían en los años ´40, mantenían a muchos comerciantes, terratenientes, y oficiales gubernamentales, alertas al proceso con síntomas desestabilizadores que esto traería consigo, y el impacto que las mismas pudiésen tener en la producción agrícola azucarera. En este último punto, y en palabras del historiador Raúl R. Ruiz “tal era el miedo blanco que casi un centenar de poderosos propietarios solicita a O’Donnell la supresión de la trata negra”.</p>

<p><img class="right" src="https://matanzas.github.io/images/guerra10.jpeg"></p>

<p>La creciente desaceleración económica que se experimentaba no era equívoca, ya que durante, antes, y después, la marcada reconcentración causada por la Guerra de los Diez Años que trajo consigo batallas sucesivas que culminaron con la independentista, el aflictivo  precio que se pagaría a largo y corto plazo por estas mismas, por consiguiente elevando la cifra de occisos que se acumularían debido a ellas, y el frágil e inocuo sistema productivo existente que de manera injusta e impulsado por los esclavos mostraba evidentes rasgos de separatismo nacional, daría lugar a causas suficientes que profetizarían la desaparición del Siglo de Oro de nuestra Matanzas.</p>

<p>La decadencia del acentuado acrecentamiento poético-lírico-musical que se manifestaría en la apertura del emporio arquitectónico como lo fue el  Liceo Artístico y Literario en 1860 con la obra magna El Conde Alarcos de José Jacinto Milanés, la cual había sido estrenada años antes en el Teatro Tacón, y por cuyo evento la ciudad comenzaría a compartir el mismo apodo de la antaña región helinista de Grecia, no disminuye el meritorio valor que alcanzó, porque no fue comprado sino ganado por sus hijos: naturales y adoptivos que conformaban su territorio.</p>

<p><img class="right" src="https://matanzas.github.io/images/liceo.jpeg"></p>

<p>Matanzas era, incluso antes de este suceso, el centro cultural más importante por más de la mitad del siglo XIX y su merecido galardón como la Atenas de Cuba no se pudiera empañar por causas indirectas que un metamórfico apogeo político-social deslumbrararía más tarde el esplendor artístico que una vez la hiciése brillar en la cima.</p>
]]></content>
  </entry>
  
  <entry>
    <title type="html"><![CDATA[Matanzas, Atenas De Cuba. Primer Esbozo De Dos Atenas.]]></title>
    <link href="https://matanzas.github.io/blog/2010/10/07/matanzas-atenas-de-cuba-primer-esbozo-de-dos-atenas/"/>
    <updated>2010-10-07T14:58:18-04:00</updated>
    <id>https://matanzas.github.io/blog/2010/10/07/matanzas-atenas-de-cuba-primer-esbozo-de-dos-atenas</id>
    <content type="html"><![CDATA[<h2>Recuento de dos Atenas</h2>

<p>Un acontecimiento, por muy distante que parezca, o inmóvil ante la historia, como si el tiempo girara semicircularmente en la órbita del olvido, haciéndole eco a quienes sostienen que todo es repetitivo y engañando a otros quienes juran por su siempre cambiante transición, se mantiene arbitrariamente allí, esperando ser detallado por el  desglozamiento factual de sus pasados eventos.</p>

<p><img class="center" src="https://matanzas.github.io/images/carnival-near-the-temple-of-jupiter-athens1.jpeg"></p>

<!---![carnival near the temple of jupiter, athens](http://cubamatanzas.files.wordpress.com/2012/05/carnival-near-the-temple-of-jupiter-athens1.jpeg?w=388&h=268)
-->


<p>Si el período, por así llamarlo de estrellato, que Matanzas saborearía por un diminutivo tiempo, el transurso de la Atenas de Eurípides y de Aristófanes, de similar manera, tampoco gozó de prometedora estancia.</p>

<p>Revisando con carácter pasajero, el gradual embellezamiento de la ciudad griega que virtuosamente contó con importantes figuras, las cuales la convertirían en la ciudad más importante de sus tiempos, no se le haría la merecida justicia a nuestra Matanzas, si no reconocemos que todas las acrópolis, como la otra Atenas, han atravesado por el habitual declinamiento que acompaña sus consequenciales y desfallecidos bríos.</p>

<p> De igual manera, no sería neutralmente justo desacreditar una tierra que haciendo gala de forma natural de una hermosa bahía que se uníría como eslabón romántico a unos ríos que le conferían a su vez, una imagen veneciana a su ya crepúsculo espejo, donde sus hijos al sentirse reflejados en el mismo, le brindarían humildemente el recíproco favor de cantarle, escribirle, y resonar su nombre con amor y el merecido apego.</p>

<p><img class="right" src="https://matanzas.github.io/images/sauto.jpg"></p>

<p>La analogía no se traza para justificar la brevedad del histórico período, sino más bien para entender el frágil pero no obstante remarcable proceso, que muchas sociedades, llaménsele griegas o cubanas, experimentan. Porque siempre están caracterizadas por un transcurso donde diferentes fechas desestabilizadoras afectan en innumerables ocasiones el progreso que pareciése alguna vez permanente. De esta manera, el éxito se convertiría, subitamente, de promisorio a transitivo, y su inminente deterioro es palpable ante el desmoronamiento artístico de su cementado cultural suceso.</p>

<p><img class="right" src="https://matanzas.github.io/images/puente-de-la-concordia.jpeg"></p>

<p>Entonces…¿ Qué más pedimos, o exigimos? Si el lugar donde sus claves figuras que la encaminarían al mundial renombre, aunque separados por otras épocas, fueron tan prominentes en las artes como lo fuésen los fundadores atenienses. Porque si bien es impresionante e indudablemente admirable la cultura que precedió a la era bizentina, también por cada nombre griego existiría uno matancero: Plácido, Milanés, Manzano, entre tantos otros que constituían el calibre literario de nuestra región yumurina.</p>

<p><img class="right" src="https://matanzas.github.io/images/aristoph.png"></p>

<!---![aristoph](http://cubamatanzas.files.wordpress.com/2012/05/aristoph.png =120x120)![milanes](http://cubamatanzas.files.wordpress.com/2012/05/milanes.jpg =130x130)[![](http://cubamatanzas.files.wordpress.com/2010/10/placido.jpeg =130x140)](http://cubamatanzas.files.wordpress.com/2010/10/placido.jpeg =140x150)
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<p>Se sabe, como muchos historiadores han logrado apuntar, que la influencia sacarócrata en la urbe estaba presente en cada decisión municipal que se tomaría, pero sería una falta metodológica no tener en cuenta el paralelo vínculo de las clases más altas en la otrora original sede helenística. Por ejemplo, las estructuras arquitectónicas en Grecia que patrozinarían las épicas obras de la tragedia clásica fueron auspiciadas remunerativamente por los más acaudalados, algo que no fue disímil con lo acontecido en nuestra ciudad cuando se entrelaza el aporte económico de sus respectivos contribuyentes.</p>

<p><img class="right" src="https://matanzas.github.io/images/milanes.jpg"></p>

<p>Desde otro punto, se puede afirmar que si trazamos una comparación entre la antigua acrópolis, ciudad que irrumpió en el creativo campo de las artes para marcar el hiato de una sociedad autónoma con nuestra intelectualidad criolla que centurias después, le proporcionaría a Matanzas la singular posición de ícono cultural entre todas las recién descubiertas hispano americanas tierras, se puede concluir que la historia se repitiría de manera singular y sobresaliente.</p>

<p><img class="right" src="https://matanzas.github.io/images/placido.jpeg"></p>

<p>Ni una sola región descubierta por España, contaba con la calidad artística de sus precursores. La competencia más aledaña se encontraba al occidente de esta que después de un tiempo, y merecidamente, se convirtió en la más importante: la capital de la Isla. Sus representantes se establecerían después cuando el avance artístico matancero languidecía, como se ha sabido, a causas de apatías propulsadas por el desencanto popular social que trajo consigo diferencias que culminarían en guerras de reconquista.</p>

<p>La consiguiente caída de la época dorada tiene para Matanzas un cierto semblante con el clásico período en Grecia, porque si bien los problemas empezarían para el último en el Peloponeso, de igual manera la sociedad yumurina se vería afectada por la guerra de Los Diez Años, la cual extendiéndose a través del tiempo se resumiría con la independentista. Algo que nuevamente, si se aprecia de superficial manera no denota nada parecido con la anterior acrópolis, a menos que se revise la historia y se aprecie claramente que la caída de los grandes momentos para Grecia lo marcó el resurgimiento de la susodicha guerra alrededor de 413 B.C.E. Y es este dato el más importante con el que se cuenta, para reconsiderar, como se planteó desde un principio, si un evento posée o no los reencuentros históricos que a medida que repercuten con el pasar de los siglos, muestran el estrecho contraste entre las dos civilizaciones, sin importar la lengua o las costumbres de su gente, así sean como en este caso, en las vidas de los antiguos griegos y nuestros más lejanos predecesores, los cuales hicieron de Matanzas, aunque brevemente, la Atenas de Cuba para siempre.</p>
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